Descripción
Es la vibrante historia de Olga Machado, una artiguense -afincada en Montevideo- que en los años 60 optó por integrarse al Movimiento de Liberación Nacional (MLN). Puso todo. Tenía tres hijos, empleada doméstica, cocinera y jardinero. Estaba casada con David Cámpora, contador militante del MLN que luego de la cárcel fue el archivólogo de la organización.
Hoy transita los 93 años con los mismos principios. Milita en una olla popular de los anarquistas de La Teja. Su casa en los 60 en el Prado fue escondite y cárcel del pueblo.
Esa propiedad del Prado fue escenario de conversaciones en la tregua entre el MLN y el Ejército, se guardaron fusiles y municiones robadas a la Marina, se escondieron militantes tupamaros ilegales y se cobijó a mujeres que huyeron de la cárcel de mujeres, como María Elia Topolansky.
En 1972, Olga huyó a Chile, colaboró con el gobierno de Allende y tras el golpe de Pinochet pudo irse al exilio, en Alemania. En este país europeo siguió militando por la liberación de Cámpora y todos los presos políticos. También ayudó al MIR chileno y la guerrilla salvadoreña.





