Descripción
«El sacerdote Adolfo Antelo impuso en su Comunidad Jerusalén un clima dantesco de golpizas, prácticas sexuales abusivas, amenazas y terror». Así rezaba el colgado de la portada de la revista Tres del 27 de enero de 1996.La Comunidad se había empezado a formar en 1983 como un espacio de apoyo y guía espiritual, de escucha y diálogo cordial. En la orientación que empezaba a delinear Antelo, Dios era el centro y el potencial animador.En el grupo, Antelo generaba una relación de confianza y una apertura de la intimidad que dejaba a los integrantes en una situación ideal para trabajar sobre su dimensión espiritual. Esa apertura también los dejaría vulnerables a la mentira y la manipulación traicionera.En 1985 Marcelo di Lorenzo ingresó a la Comunidad Jerusalén.Vivió en los comienzos un ambiente comunitario de confianza e idealismo cristiano, que se transformó tiempo después en un páramo de sombras y torturas.En 2016, Marcelo di Lorenzo nos dio su testimonio, para ayudar a que estas cosas no sucedan nunca más.En 2024, para actualizar este libro y con oportunidad de la aparición del pódcast Los demonios de Antelo, Di Lorenzo nos ofrece una edición revisada y ampliada de El reino del padre Antelo.






